junio 18, 2015

Flor de calabaza rellena de Flax & Kale

por Philipp

Ante todo te recomiendo reservar. Es imposible sentarse ni llegando temprano.

Teniendo en cuenta el importe del ticket promedio, fue una sorpresa ver a tanta gente joven. El saludable Flax & Kale no es apto para asalariados con cheques restaurant de ocho eurillos. Las empresas deberían repensarse esas ayudas más allá de la ventaja fiscal. ¿No sería mejor subvencionarles con el doble y apostar así por una plantilla sana?

Raw Zuchinni BlossomsPropuesta Flax & Kale

El Flax & Kale se autodefine como un restaurante healthy flexiteriano. El flexiterianismo –siempre se aprende, recuérdalo– es una apuesta por una cocina vegetariana flexible. Stop, no abandones el post. Aunque creas que no es para ti, acabarás dándote cuenta que la salud y la alimentación van unidos. Lo descubrirás voluntariamente o por la fuerza de los hechos. Este bloguero, si te sirve de algo, ha optado por lo primero. A sus cincuenta, en lugar de comprarse una Harley, cambiar de pareja o pasarse a una solución farmacológica, ha decidido respetarse a sí mismo.

Y, así, el de Manitas, amante del gustoso mundo de las grasas y sabrosas carnes, se pasó a una alimentación mucho más sostenible sin llegar a sectarismos. Eso es el flexiterianismo predicado por el Flax & Kale.

He aquí los ingredientes de mi plato Raw Zuchinni Blossoms: flores de calabacín rellenas de crema de anacardos y macadamia (míralas en la foto), tomate seco y albahaca, guisantes, habas verdes, zanahoria, maíz, guacamole, picos de gallo, salmorejo y bayas de goji*; todo cocinado a una temperatura inferior a 48 grados para salvaguardar enzimas y vitaminas; teoría raw.

Todo un mundo por descubrir… Si eres un@ foodie como yo, el Flax & Kale es una buena elección para una primera toma de contacto con lo saludable. La camarera se tronchaba con mi pedido: los Zuchinni y un Greenpacho, una especie de puré cold-pressed con tomate, pepino, aguacate, manzana, agua purificada (dicen), espinacas, pimiento rojo, aceite de oliva, jengibre, limón, perejil, sal del Himalaya, ajo y cebolla en polvo y espirulina… Muuu!

¿Me estaré pasando a la familia de los bóvidos?

El Flax & Kale, un must aunque no seas vegetariano.

Ir al site del Flax & Kale, c/Tallers 74B (Barcelona). Tel. 933 175 664

(*) Según un Artículo OCU, las bayas de goji pueden ser altamente tóxicas, no por sus propiedades inherentes, sino por la irresponsabilidad en su origen y el uso de pesticidas altamente perjudiciales para la salud humana. Tan grave resultaba su análisis que pedían la completa retirada de las bayas de goji del mercado estatal. Espero que las mías no fueran de aquella cosecha.

junio 9, 2015

Restaurant Blau de Marc Roca: quizá entre los mejores

por Philipp


Si tienes mucha prisa, te lo resumo telegráficamente:

“Auténtico, formal, acogedor. Siempre atentos, equipo sala súper estable; profesionales reservados, cercanos. Calidad incuestionable, precio justo, de mis ‘preferidos’.”

¿Te queda alguna duda? ¿No? Pues, marca el 93 419 30 32 porque sin reserva es difícil sentarse.

Blau Bcn de Marc RocaMarc Roca del Blau Bcn

Si tienes algo más de tiempo, así es como Manitas percibe el Blau de Marc Roca:

Ubicado en la calle Londres, entre Muntaner y Casanova, con entrada también por el pintoresco Passatge de Lluïs Pellicer, el Blau es un restaurante formal. La clientela está compuesta por profesionales del sector de servicios del Eixample. Marc Roca, chef y propietario, recorre la sala saludando a muchos.

Se respira buen ambiente y no solo entre los comensales. Marc es un restaurador inquieto. Observa, dirige y exige. Lo más divertido de él es cuando explica el menú. Aunque la carta se compone de diez propuestas entre primeros y segundos, nunca recomienda todos los platos. Suele destacar dos o tres y del resto habla sin mucho entusiasmo.

Tengo que probar esta técnica de venta. En lugar de defender todas las acciones publicitarias desarrolladas por mi equipo, deberíamos centrarnos en una o dos con pasión y del resto, decir bien poco. Ese punto de contradicción añade credibilidad e interés.

El menú de mediodía es como ir a la carta. Primero, segundo y postre cuestan 22,50€, bebidas incluidas. Es el doble de un menú cualquiera, pero menos de la mitad si quisieras emular un almuerzo así en un restaurante de nivel de la zona. No es barato, pero es justo. Es justo por la calidad, la preparación, la presentación, el ambiente, el vino a copas, el chef y, sobre todo, por su equipo de sala.

¿Todavía te queda alguna duda?

Blau Bcn, c/Londres 89 ó Passatge Lluís Pellicer, 16. Tf. 93 419 30 32

Sugerencia: hay que probar el Tinglado Restaurant (no lo confundas con el Moncho’s), una iniciativa de Marc Roca y Marc María Sanllehy. Utiliza la misma técnica que con el menú. Leo que lleva abierto casi un año y, sin embargo, hasta ahora Marc no lo recomendaba…

abril 8, 2015

Balboa 14: Ca la Montse

por Philipp

-¿Comes de todo? -me preguntó mientras se disponía a abrir la carta.

-Sí, claro –le contesté a bote pronto.

-Podríamos pedir unos entrantes para compartir. Un poco de jamoncito –me sugirió mientras tomaba un sorbo de su cerveza.

-Ostras, perdona, no como cerdo –respondí algo avergonzado.

Restaurant Ca la MariaEntrada Ca la Maria

-Ah, pues, pedimos las croquetas de bacalao –prosiguió sin darle mucha importancia.

-Vaya, tampoco como fritos –entoné en forma de perdón.

-Caray, ¿qué comes entonces? –me preguntó mirándome atónito.

-Ya te digo, de todo –respondí en un intento de reafirmarme –excepto cerdo, embutido, fritos, carnes grasas como cordero… Tampoco como quesos ni mantequilla, ni tampoco productos lácteos y sus derivados. Ya que estamos – continué aprovechándome de su repentino mutismo –intento evitar el alcohol y los postres.

-Tranquilo –respondió. Pero, ¿comerás paella?

-Sí, me encanta la paella –asentí sin atreverme a matizar que intento evitar gambas, langostinos, langostas, cangrejos, calamares, pulpo, pota y sepia, así como almejas, mejillones, berberechos, vieras y ostras. Aunque bajos en grasas, esos irresistibles invertebrados aportan elevadas dosis de colesterol.

Ca la Montse es una arrocería en la Barceloneta. Aparte de estar enamorado de Barcelona, admiro ese barrio ganado al mar. Cuando mi anfitrión me sugirió la calle Balboa, no dudé un segundo. Me encanta descubrir sitios en una barriada que visito hasta en vacaciones.

Ca la Montse es un restaurante de doble entrada. Conviene reservar, porque hay pocas mesas. La carta se organiza en menús, supongo por el turismo, pero muy asequibles. Es un sitio íntimo, arreglado y con un servicio impecable.

¿La paella? Excelente. ¿Las gambas? En mi estómago. ¿De primero? Una estupenda ensalada. Repetiré.

Restaurant Ca la Montse, c/Balboa 14 (Barcelona). Tf. 93 268 49 76

marzo 21, 2015

El Informal: comme il faut

por Philipp


[21 Marzo 2015] Hace tiempo que no publico en Manitas. Son varias las razones. Por ejemplo, no he visto nada destacable y publicar por publicar no me interesa ni por las estadísticas. Voy leyendo y apuntando sitios para probar, y los pruebo. Así lo hice hace unas semanas con el Tram-Tram en Barcelona o, recientemente, el Rinconcillo en Sevilla. Ambos están muy bien, aunque no me inspiraron para escribir. Y no lo digo porque no valgan la pena, simplemente no me apareció la musa.

Cola de rape al hornoPropuesta de El Informal

En todo caso, durante mi silencio podía haber escrito sobre el Terra Remota tan natural, un vino como un restaurante. Esa botella me inspira cada vez que la abro, pero es tan buena que se me escapa la musa entre las neuronas.

Hoy, en el The Serras Hotel, ha vuelto a aparecer. Y lo ha hecho en el mismo momento de poner un pie en la recepción del nuevo cinco estrellas del Passeig de Colom número 9 en Barcelona. El restaurante se extiende a lo largo de la fachada norte del clásico edificio, junto a unas grandes ventanas que dan al Carrer de la Plata y desde donde podía vigilar mi valorada scooter.

La cocina es una propuesta culinaria inspirada en el estrellado chef Marc Gascons del conocido Restaurante Els Tinars, situado, como sabrás, en el término municipal de Llagostera (Girona). La reco me venía de una amiga el día anterior, disfrutando del Zuka en Sant Cugat del Vallés. Puñeta, lo escrito hasta ahora podría dar a entender que mi vida es ociosa. Nada más lejos de la realidad. La razón de no escribir también se explica por el espejismo de la recuperación económica, tan de moda en periodo electoral, pero que en mi trabajo ya se ha traducido en jornadas laborales insanas.

El Informal es una propuesta discretamente lujosa, desde el continente al contenido. Además, menudo alivio, el interiorismo no corría a cargo de Lázaro Rosa Violán, sino de Eva Martínez.

El almuerzo se justificaba por un encuentro con una alta directiva de multinacional. Debía acertar, aunque por quién me recomendó El Informal, reservé confiado. A la carta y sin bebidas se puede comer por 40€ y si insistes un poco, también te alcanzan el menú ejecutivo por 25 Euros*. Ambos importes están más que justificados teniendo en cuenta la ambición de Gascons y la restauración de una joya del romanticismo del siglo XIX.

Magnífico, natural, elegante, discreto, amables, nuevo: un must en mi lista recomendada.

Sencillamente comme il faut.

El Informal (ubicado en la planta baja del The Serras Hotel), Passeig de Colom 9 (Barcelona). Tf. 93 169 18 68.

 

(*) Ojo, en una visita el pasado 10 de Abril la camarera me miró como si desvariara al preguntarle sobre el menú ejecutivo. Y no lo sacó…

noviembre 26, 2014

Gaudí, Covent Garden y El Nacional de Barcelona

por Philipp


Si buscabas una referencia foodie de El Nacional y has aterrizado en Manitas de Cerdo, entonces estás en el sitio correcto. He de confesar, por eso, que es imposible hacer una crítica gastronómica de El Nacional habiéndolo probado una sola vez. Hay cuatro restaurantes, tres barras y una coctelería. Demasiada oferta, demasiada ilusión, demasiada apuesta para sentenciarlo en unas pocas líneas.

La chispa culinaria catalanaEspacio gastronómico El Nacional

Si estabas a punto de ir a El Nacional, no te lo pienses más. Vete, visítalo, date una vuelta. No cobran entrada y podrían hacerlo. Conocer El Nacional es una obligación para cualquier bloguero y amante de la restauración en Barcelona.

Por esta vez, tus preferencias personales no importan. Por ahora, no te dejes influenciar por Tripavisor. Por Dios, El Nacional es un must see, no importa cuán refinado sea tu morro perdiguero.

Ubicado en una nave del siglo XIX, cuidadosamente rehabilitada y respetuosa con la bella cubierta de volta catalana, por un momento me creía en Covent Garden. La rehabilitación ha corrido a cargo del que por número de proyectos podría ser el Gaudí contemporáneo de la arquitectura efímera modernista. Sí, OTRA creación de Lázaro Rosa-Violán. Pero, aunque te aburra la repetición, El Nacional no te dejará indiferente. Aparte de un centro gastronómico, El Nacional es un festival visual.

¿Qué cómo he comido? Bueno, como he dicho al principio, solo he probado una de las ocho ofertas. En concreto, he almorzado en la Tapería. Según leo en la prensa de El Nacional –¡tienen hasta un diario! –existe un comité gastronómico, integrado por profesionales del comer, chefs y el responsable de compras, que planifica la oferta nacional. Así lo manifiesta un joven Gerard Subirats, Consejero Delegado de SB Grup, principales impulsores del nuevo Covent Garden de Barcelona. Dice que no quieren egos en las cocinas y lo entiendo. Ingenioso en lo organizativo, ahora deberán averiguar cómo lograr chispa en los fogones de la Tapería sin perder el control.

El Nacional tiene todos los ingredientes de un cuento. Falta contarlo y vivirlo.

Mucha suerte a los emprendedores, chefs, cocineros, maîtres, camareros, asesores, expertos y oficinistas que hacéis posible El Nacional. Y tú, sí, el del morro perdiguero, el de la crítica fácil, el que se atreve a escribir ‘mucho ruido y pocas nueces’, reflexiona por un momento y ponte en los zapatos de Subirats.

El Nacional, Passeig de Gràcia, 24, Barcelona. Tf. 935 18 50 53

septiembre 24, 2014

Recuit o tiramisú ampurdanés: La Candela (Palamós)

por Philipp


[24 de Septiembre de 2014] Decía recientemente en un post que a Coleman Andrews, uno de los grandes divulgadores de la cocina catalana, le fascinaba la capacidad de sorprender y la chispa de locura del arte culinario catalán, incluso empleando ingredientes normales.

La chispa culinaria catalanaLa chispa culinaria catalana

A mí también me pasa con algunos platos sencillos de mi suegra, una catalana. No es que me casara con su hija por este motivo, pero quizá sí tuvo algo que ver. Debería invertir unas vacaciones para ponerme a su lado –me refiero a mi suegra –y aprender algo de esa chispa.

Si Coleman fuera crucerista le valdría la pena recalar en Palamós. Se moriría de placer en la Candela, al igual que le gustaría probar la ensalada que María prepara con chispa siempre sobre una bandeja metálica.

María es chef de hogar y madre de mi estimada esposa, que tampoco se desenvuelve mal entre sartenes. El único problema es que no le gusta –ahora me refiero a mi esposa –aunque tiene esa curiosa chispa que tanto le fascina al norteamericano. Debe ser algo innato de la gente de aquí.

La Candela de Palamós es la fusión perfecta entre mi suegra María, su hija, la admiración de Coleman Andrews, la chispa de la cocina catalana y la fascinación por la sorpresa con ingredientes normales. Además, al chef de la Candela le gusta su oficio. De hecho hace dos turnos y si los cruceros atracaran a tiempo incluso podría añadir otro más, tempranito para contentar alemanes y suizos.

No he visto anunciada la Candela en ningún sitio. De hecho pasé por delante durante cinco años sin verlo*. Pero, basta echar un vistazo a la valoración en Tripadvisor para darse cuenta que la Candela va muy en serio. Los cruceros deberían hacer cola para entrar en el puerto de Palamós. Coleman Andrews no quedaría fascinado, sino alucinado del sabor de los ingredientes normales. La Candela tiene chispa incluso sirviendo un recuit.

No te esperes un sitio lujoso, sino culinariamente lujurioso. Decidido en servicio y supremo en cocina, la Candela es definitivamente mi sitio.

La Candela, Avinguda Onze de Setembre 77 (Palamós). Tf. +34 972 315 999 (reserva imprescindible)

(*) Me lo ha descubierto un generoso lector de Manitas.

Foto: grace_kat

septiembre 5, 2014

El desconocido Salt Beach Club

por Philipp


Siempre me sorprende que en una ciudad tan vibrante y atractiva como Barcelona, tomada por los turistas de cabo a rabo, haya todavía sitios vírgenes aún situándose en primera línea de mar.

El Salt Beach Club –lo de Salt no parece el resultado de un brainstorming ni tiene que ver con la localidad gerundense de Salt, sino con la sal del mar entiendo –está ubicado junto a la escollera que protege el hotel vela de su demolición. No lo digo por la controvertida polémica de la privatización de terrenos públicos, sino por la fuerza de los temporales.

Salt Beach ClubLa terraza natural del Salt Beach Club

El Salt Beach Club es un simpático bar de playa, como un chiringuito de lujo, a pie de uno de los hoteles más emblemáticos del skyline de Barcelona. Sentado en la parte más cercana a la orilla y con un poco de habilidad, podrías escupir el hueso de la aceituna de tu Vodka Martini directamente al agua.

Si te sientas en las sillas-butacas de la primera fila, mientras das sorbitos a tu Veuve Clicquot Rosé, disfrutarás de unas vistas absolutamente privilegiadas. Creo que no hay sitio más singular en ese trozo de litoral y las veces que he ido, nunca tuve problemas de sentarme ahí.

El único riesgo del Salt Beach Club es la estabilidad de las sillas-butacas cuando están apoyadas sobre arena. Aún comodísimas, si están libres recuerda que requieren cierto sentido del equilibrio. Ojo con los gestos afectuosos con tu acompañante o con proponer un brindis por tan buena elección para tomar una copa. No queda muy elegante revolcarte por la arena en un lugar tan exclusivo y eso, después de una buena cena y un cocktail, no es una probabilidad tan remota.

Por lo demás, un lugar magnífico y a precios normales por ser lo que es (mira la carta en pdf).

Salt Beach Club, Passeig Mare Nostrum, 19-21 (Barcelona). Tf. +34 93 295 2819

julio 20, 2014

Solomillo de pollo

por Philipp


No te esperes ninguna crítica de restaurante en las próximas líneas. Este post versa sobre ingredientes y más concretamente sobre la carne de pollo. Los ingredientes, como sabes, son la materia prima de todo proceso de elaboración culinaria. Por lo tanto, conviene prestarles atención y tienen cabida en un blog gastronómico como Manitas de Cerdo.

No es lo mismo un pollo a 2,18€ el kilo, que otro ecológico a 9,75€ el kilo. Ahora mismo en el Hipercor online, el primero cuesta 3€ con alas, pechuga y muslos, mientras el segundo, si no pesa mucho, 16€. Es decir, la misma cantidad de carne de ave, pero con una diferencia de precio del 500 por ciento.

Jordi Marti de Granja Rocanegra (Santa Pau)Jordi Martí y la raza penedesenca

Este fin de semana he tenido el placer de contemplar en vida algunas pullus gallinaceus, las de la segunda categoría. Los pollos baratos se suelen encontrar en forma de cadáver en las estanterías del super; no cacarean, si es que alguna vez lo han hecho.

El productor Jordi Martí, un joven financiero del mundo de la automoción convertido a avicultor, acaba de arrancar su granja de pollos ecológicos en pleno parque natural de la zona volcánica de la Garrotxa. MacBook en mano y asistido por Joan Bassets –veterinario y profesor universitario especializado en agricultura ecológica, así como responsable de la plataforma de venta Ecogarrotxa– recorre la finca recogiendo datos para su hoja de cálculo.

La tecnología y la estadística no se aprecian a simple vista contemplando los campos y tupidos bosques del extraordinario paisaje volcánico. Nadie diría que la Granja Rocanegra, que es como se denomina la recién creada explotación avícola, donde andan sueltos 100 ejemplares de la raza Penedesenca, responde a un modelo matemático-financiero para hacer viable ecología y sostenibilidad económica.

La cría de pollos en libertad, aunque sean de raza, está sometida a infinidad de riesgos empresariales. Aparte de los 241 depredadores del parque natural al acecho de la presa fácil desde aire y tierra, de los pequeños parásitos e invisibles ejércitos de bacterias presentes en un medio tan frondoso, del joven perro guardián probando bocado de una penedesenca para corroborar la importancia de su cometido, aparte de todas estas mermas, está la merma potencial más importante: nuestra ignorancia como consumidores. ¿Quién pide un solomillo de pollo?

Granja Rocanegra
Mas La Mosquera, 17811 Santa Pau. Tf. +34 972 680 280
granjarocanegra@gmail.com
Jordi Martí: +34 659 123 841

julio 6, 2014

Xewu II: “una mica de japo”

por Philipp


Siempre me sorprende la cultura asiática. Su actitud hacia el trabajo es asombrosa. Ya lo dijo hace tiempo Juan Roig, propietario de Mercadona, cuando se refería a la extraordinaria cultura de esfuerzo de esos negocios.

El local puede estar abarrotado, pero no esperarás ni medio segundo sin que se interesen por servirte. Cuando entras con amigos y no transmites enseguida el número de comensales, ellos mismos te sugieren un número. Si llegas antes que tus compañeros, te indican cualquier silla libre para que puedas comer solo. Y si no tienen sitio, comienza un diligente escrutinio de rincones y huecos para buscarte un encaje.

Pez mantequillaPez mantequilla

Si la reserva no la has hecho tú, llegaste primero y declinaste su oferta de comer solo, no ocultan su decepción. Para una cultura tan consciente de la dificultad de hacer dinero, un cliente esperando puede no ser un cliente. El Sr. Roig debe haberles copiado la preocupación por las esperas. En Mercadona tampoco abundan.

Para entenderlo todavía mejor, podríamos fijarnos en un negocio opuesto: Renfe. Un cliente esperando no dejará de ser cliente. Vías férreas solo hay dos: una de ida y otra de vuelta. Puedes esperarte horas sin que nadie se interese ya no por servirte, sino ni siquiera por informarte si hay alguna remota intención de cumplir en algún remoto momento con su contrato. Sería interesante ver cómo los restauradores del Xewu II gestionarían Cercanías y Media Distancia.

Volviendo a lo que te interesa: el Xewu II no es especialmente bonito. Me resulta mucho más sencillo interpretar su gusto culinario que entender su interiorismo. Pero, no importa. Hay muchas mesas, una dirección eficiente y amable como no podría ser de otra forma, un menú a 10€ antes IVA, Vichy Catalán para los oriundos de la Selva, un decente Ca N’Estruc fresquito y un exquisito pez mantequilla del que conviene no abusar. Dicen que su grasa en forma de ésteres no digeribles puede causar algún que otro problema gastrointestinal.

Xewu II es un japonés muy recomendable. El menú forma parte de la oferta del mediodía en laborables El resto de días se complementa con un menú de noche y ciento cinco platos a la carta para los indecisos. Además, todo lo que pidas te lo puedes llevar a casa. Aprendamos: vender significa poner al cliente en el centro del universo.

Xewu II, c/Sant Elies 8 (Barcelona). Tf: 93 200 47 46

Foto: Anna Mayer

junio 29, 2014

Restaurant Club Nàutic Costa Brava

por Philipp


Palamós, un domingo 29 de Junio del 2014: hace 24 años que me casé con quién me acompaña en mis aventuras de Manitas de Cerdo y espero que lo haga por otros 24. Era un día especial, una celebración por la perseverancia y sentido común de ambos. Y había que elegir un sitio a la altura, festivo, veraniego, cuidado y bueno.

Tenía que cumplir con exigencias varias, como en el matrimonio: vista al puerto para mi, íntimo y llano para ella. No existe continuidad sin entendimiento. No existe futuro sin generosidad. Como con las paellas del Restaurante Club Nàutic Costa Brava.

Pulpitos frescosPulpitos frescos de Palamós

Mi último post sobre este restaurante es del 21 de Mayo del 2010, coincidiendo con el inicio de Manitas de Cerdo. Pues, lo escrito en aquel entonces, lo repetiría ahora con las mismas palabras: “felicidades por la constancia”.

El Restaurant Club Nàutic Costa Brava de Palamós no es un restaurante de autor, sino un matrimonio de esos sólidos, pausados, resistentes y previsibles. Nos las gastamos, la ocasión lo justificaba, y pedimos una paella de las lujosas, con bogavante. Sólo me equivoqué en los pulpitos como entrante. Aunque buenos a matar, no me fijé en su precio. P. según mercado ponía. Tuve que dividirlo entre los años de casados para encontrarle una justificación. Al fin y al cabo, me dije, un cortado al año no hace daño.

Por lo demás, si buscas una paella de las de verdad en un entorno elegante y sin pretensiones, entonces el Restaurante Club Nàutic Costa Brava es tu sitio. No te asustes de su web. En los matrimonios de verdad, publicar un sitio con textos Lorum Ipsum es un problema menor. Ya se arreglará más adelante. Por ahora y por mucho tiempo, comer se hace en modalidad offline.

Restaurante Club Náutico Costa Brava Palamós, c/ Port s/n, tf. 972 31 40 48

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