diciembre 15, 2015

NoSé si OhBo

por Philipp


Cuando cumplí cincuenta y con el blog aceptablemente posicionado en Google bajo el dominio Manitas de Cerdo, decidí dejar el cerdo. Y eso solo fue el principio. Desde entonces he dejado de comer y beber un montón de cosas poco saludables. Tener un blog gastronómico centrado en los placeres del paladar y caer en lo vegetariano, cuando no vegano, es una verdadero problema: al ‘qué comer’ se sumó el ‘qué escribir’.

La oferta de restauración respetuosa con la sostenibilidad es limitada incluso en una ciudad innovadora como Barcelona, aunque la oferta está creciendo poco a poco. Quizá pienses que se trata de una moda pasajera, pero estoy convencido que se trata de una tendencia imparable. Debes pensar que no va contigo, pero te atrapará. Entrarás por las buenas o por las malas. Además, no pasará demasiado tiempo que veremos lineales enteros de comida saludable procedente de agricultura sostenible incluso en súpers convencionales.

Ensalada de granada con frutos rojosGranada con frutos rojos

A tan solo setecientos kilómetros de aquí, hace años que Naturplan ocupa una posición envidiable en la cesta de la compra diaria. Hacen campañas televisivas como si se tratara de un coche de lujo, con producciones inimaginables incluso para marcas consolidadas. En cuanto el consumidor tome consciencia de sí mismo y empiece a respetar su propio yo, entonces se multiplicarán OhBo’s por doquier.

El restaurante OhBo está ubicado en un área prime de la Barcelona acomodada. Ofrece una carta ecológica en un espacio concienzudamente decorado. Llegué pasadas las dos del mediodía. El local estaba a medio ocupar. Me atendieron enseguida y me invitaron a sentarme en una mesita para dos. Mis lunes son vegetarianos estrictos, así que comencé a estudiarme la carta. Sus fórmulas pack más asequibles (desde 12,90€) contienen opciones para todos los gustos, aunque se limitan a una única opción vegetariana o vegana. Si no te convence, forzosamente debes migrar a la carta y preparar la billetera.

Para mantener el gasto en un orden, pedí una ensalada de Quinoa roja, almendra, brócoli, zanahoria, goji y pasas. Y era justo eso, en singular como pone en la carta a excepción del medicinal gojí, del que había unas cuantas bayas. Gustativamente también era eso. Es decir, una mezcla de la insípida quinoa roja, almendra, trocitos de brócoli al vapor, unas tiras de zanahoria cruda, el aburrido goji y unas pasas. Fin de la receta.

Para satisfacer mi antojo por algo gustativo eché un vistazo a los postres. “Ensalada de granada y frutos rojos” –le dije al camarero. Ya había aprendido. Por mucho que fuera en singular la palabra granada, sería imposible preparar una ensalada con una única grana. Todo y que es un plato que intento evitar en restauración por el trabajo manual que supone la separación de grana de membrana, necesitaba algo dulce y saludable. Ahí tenéis la foto. Acerté con la grana, pero erré con los ‘frutos’.

Lo sé y me hago cargo de lo injusto que resulta escribir sobre un restaurante después de la primera visita. Pero, es como con el amor. Si hay flechazo, hay pasión. La idea del OhBo es inmejorable y el precio probablemente justificado por la materia prima y costes relacionados. La restauración debe ser una penitencia. Preparan un concienzudo plan de negocios, reúnen el mucho dinero que supone su arranque, se vuelcan en la decoración del continente, son fieles al concepto, intentan ceñirse al foco y, de repente, se olvidan de lo más importante: los clientes vienen sobre todo a comer. Y luego los puñeteros blogueros. ¡Qué se han creído!

Volveré para corroborar. Espero que no me tiren los platos a la cabeza. Quizá se trate de un amor más profundo. Por el momento, OhBo me recuerda a una excelente agencia de publicidad haciendo un fantástico anuncio para un producto todavía por madurar.

Restaurante OhBo, c/ Dr. Fleming, 15 (Barcelona). Tf. 933 482 968

diciembre 8, 2015

Bodega Terra Remota: del Tan Natural al Clos Adrien

por Philipp


Un sencillo cartel clavado en los viñedos de Terra Remota señala el camino de entrada a la joven bodega de los Bournazeau. Ubicado al norte de Figueras, junto a la comarcal GI-602 y a escasamente un kilómetro del campamento militar de Sant Climent Sescebes, se extiende la finca de los descendientes de un español obligado al exilio a consecuencia de la guerra civil española.

La finca Terra RemotaViñedos de Terra Remota

Resulta curioso que los Bournazeau hayan escogido un paraje prepirinaico a tan poca distancia del acuertelamiento llamado General Álvarez de Castro. Este militar era gobernador de Girona en 1809 y dirigió la defensa de la ciudad durante el asedio de las tropas francesas. Si es verdad que existen cepas centenarias, no sería imposible que Álvarez de Castro, el abuelo Bournazeau y las tropas de los distintos bandos hubieran compartido el mismo vino creyéndose tan distantes unos de otros.

Hoy hemos visitado la bodega. Hacía tiempo que quería hacerlo. Me encantan sus vinos, en especial el Tan Natural. Se trata de su único monovarietal que yo creía también su único caldo ecológico. Pero, sorpresa mía, toda la finca, todas las parcelas y todos sus vinos cuentan con certificación ecológica. Por eso las hileras de vides están orientadas a norte, para que los fríos y secos vientos de la tramontana despejen a las plantas de patógenos, hongos y potenciales plagas.

En la cata tuvimos oportunidad no solo de probar los que ya conocía, sino también el prohibitivo Clos Adrien. El primer trago, justo después de probar su flagship Terra Remota Camino, me confundió. Si en ese instante me hubieran preguntado, no habría desembolsado casi cuatro veces lo que cuesta un Camino. Pero, al cabo de un rato, el Clos Adrien se deplegó como una flor a pleno sol. Limitada su producción a una pocas miles de botellas, compuesto casi en su totalidad de Syrah y un poquito de Garnacha, el Clos Adrien hace justicia a su precio. Me recordaba el PSI de Peter Sisseck y el Vinyes Velles de Ferrer Bobet. ¡Qué vinazo!

Los vinos de Terra Remota nos son baratos. Pero, tampoco son caros. Cuando percibes el esfuerzo de una bodega ecológica obsesionada por la calidad como Terra Remota, quizá no puedas costearte sus caldos, pero si sumas todos los riesgos asumidos por los Bournazeau, casi diría que son vinos regalados. Además, si tuviera un sitio ideal para guardarlos, invertiría en almacenarlos. Me apuesto un Clos Adrien que en unos cuantos años, una botella del Terra Remota Camino del 2012 valdrá una fortuna.

Visítales en Carretera de Campany km. 6, Sant Climent de Sescebes (con cita previa).

septiembre 13, 2015

Julia Roberts, Da Michele y Can Biel

por Philipp


Eran las cinco de la tarde y teníamos poco pan en casa. Can Biel, la tradicional fleca de Fornells de la Selva, está a 20 minutos en coche desde mi hogar. Irme a comprar a Can Biel me supone un sobrecoste de 10 Euros en kilometraje ida y vuelta.

Julia Roberts en Da MicheleJulia Roberts en Da Michele

Pero, mientras pueda pagármelo, el esfuerzo por conseguir pan de verdad no tiene límite. Prefiero racionarme las rebanadas en lugar de ingerir masa blanca horneada de composición química incierta. El cálculo que hago es muy sencillo: sumo el coste de kilometraje al coste del pan y lo divido por el precio medio de una baguette química. El resultado de la operación representa el número de días que debo tardar en consumir el pan de Can Biel. Así, resulta igual de económico.

Eduard, el flaquer, me ha permitido la entrada al espacio de producción durante todo un proceso. No hay experiencia más apasionante para un bloguero de los alimentos que poder estar con un profesional de verdad. No he sacado apenas fotos, por respeto a un oficio y un proceso de elaboración que lleva más de una generación de sabiduría acumulada. La masa madre de Can Biel tiene la edad de una encina centenaria. Se trata de una joya guardada como un lingote de oro y repartida por varios congeladores en diferentes sitios por si un día fallara la electricidad u ocurriera cualquier desgracia.

Aparte de una báscula electrónica, todos los demás utensilios, maquinaria, horno y recipientes tienen decenas de años, algunos incluso generaciones. Metiendo la nariz en la antigua pastera de madera aún vacía, se respiraba igualmente un dulce y fresco aroma de masa de pan recién elaborada. Mientras Eduard me iba hablando, añadía harina e ingredientes a la enorme amasadora que giraba lentamente. No entendía cómo podía añadir ingredientes a ojo de buen cubero. Iba probando la masa, sacaba pan recién horneado, formaba nuevas piezas y los volvía a dejar en el armario para su tercera fermentación, apuntaba números y cantidades en libretas sin ayuda de balanza, y sin dejar de hablarme de su nuevo proyecto: la masa de pizzas de Da Michele.

Proceso fermentación Can BielTercera fermentación Can Biel

Eduard es un hombre delgado, satisfecho de su trabajo, simpático e inquieto. –Aquí no hay ordenadores –me decía mientras seguía apuntando sus cosas. En el interior de las puertas del mueble de fermentación había decenas de recetas y en uno de los laterales la secuencia de la pasta de Michele. –He mirado sus videos infinidad de veces y ya lo tengo –me decía orgulloso mostrándome la receta con una sonrisa como de quién acaba de descubrir un tesoro centenario. No hay para menos, l’Antica Pizzeria da Michele es considerada “il Tempio Sacro della Pizza”, ubicado en Nápoles desde 1906 y con la quinta generación a su frente. El secreto, como ellos mismos propagan en la web, está –aparte del horno de leña– en la fermentación de la pasta. Justo el último eslabón que Eduard está convencido de haber craqueado.

Y mientras la visita llegaba a su final, volvió a por ingredientes en su enorme frigorífico. Yo seguía perplejo ante la incomprensible ausencia de medición. No lo entiendo –le decía a Eduard –cómo te aclaras con las cantidades, no te veo medir en ningún momento. Mido el agua –me aclaraba mientras vertía el cubo en la pastera. Mide el agua –pensaba dentro de mí, mientras repasaba mentalmente mis fallidos intentos de conseguir una masa decente. ¡Eureka! Claro, lo tengo que probar al revés.

Ahora me queda por testar la pizza de Can Biel*, esa que degusta Julia Roberts con su enorme sonrisa en el Michele de Nápoles…

Fleca Can Biel (Fornells de la Selva, Girona), c/Narcís Monturiol, 8. tel: +34 972 47 66 27

(*) Pizzas artesanales, los viernes de 20 a 22, con reserva previa: Llamar ahora (debes recogerlas en Fornells). Descargar lista de precios 2015 en pdf (225kB).

 

Foto: Julia Roberts

agosto 27, 2015

Tapas 24: revolucionar los postres

por Philipp

Hace siglos que no pisaba el Tapas 24 de Carles Abellán. De hecho íbamos decididos a comer en el Nacional. Lo sé, muy poco original, pero, entiéndelo, era tarde, me habían cerrado ya varias cocinas e iba acompañado de ella. Tú ya me entiendes. Tiempo atrás lo llamaba el síndrome cfh: cansancio, frío y hambre. Es similar al triángulo diabólico del fuego: oxígeno, calor y combustible. Si consigues eliminar uno de los elementos, el problema se extingue.

Ceviche de Corvina by Tapas 24Ceviche de Corvina

A la altura de Diputaciò me vino a la cabeza el sótano del Tapas 24 de Abellán y tras un breve titubeo, decidimos sentarnos en la barra.

De hecho, entramos por las expectativas del Cangrejo Real al ajillo, convincente sugerencia del simpático camarero de la terraza. Echamos un breve vistazo a la carta, nos aseguramos que podríamos comer sin cerdo, fritos ni grasas saturadas*, y bajamos la estrecha escalera como dos crustáceos.

El Tapas 24 no es un sitio barato y menos si pretendes extinguir el cfh con platos abundantes. En realidad, te podrías arruinar en el Abellán si fuese esa tu idea. No te equivoques, el Tapas 24 es para experimentar sabores y disfrutar de los ingredientes de siempre de forma distinta.

Después de la Coca cruixent amb tomáquet amb sardines -para mí el winner de los principales-, del bello y bonísimo Ceviche de Corvina, del Cangrejo Real al ajillo que estaba a la altura y del clásico postre Xocalata amb oli, sal i pa, después de esas tapas delicadamente preparadas por los jóvenes cocineros, llegó el postre a base de berenjena: Alberginia amb formatge, mel i cafè… Sin palabras. ¿Qué sería Barcelona y nuestro pequeño gran país sin la creatividad de nuestros héroes culinarios?

Nos costó 56,60€, incluyendo tres botellitas de agua responsables del 13% del ticket global. Ya lo he dicho al principio: no es un sitio barato. Pero, ¿cuánto cuesta la creatividad? Dime, ¿alguna vez has probado una berenjena como postre?

Aunque mi compañera me reprochaba que todo tiene un límite en la relación cantidad-precio, para mí, Abellán, el Tapas 24 y su equipo son un 10.

Luego pasamos por el Baluard, otro lugar del que debo escribir con urgencia, y no sé si por la persistencia del triángulo diabólico del cfh o por mi entusiasmo por la Alberginia amb formatge, mel i cafè que todo lo justificaba, acabó comiéndose media barra de cereales…

Tapas 24, c/ Diputació, 269 (Barcelona). Tf. 934880977

(*) Desde los cincuenta llevo una particular cruzada contra esos alimentos. Si siguiera comiéndomelos, estoy convencido que me llevarían rápida y miserablemente a la tumba. Y aunque este blog se llame Manitas de cerdo, ¡esa delicatessen no lleva grasas! Si te interesa el tema, mírate Mi Dieta.

junio 18, 2015

Flor de calabaza rellena de Flax & Kale

por Philipp

Ante todo te recomiendo reservar. Es imposible sentarse ni llegando temprano.

Teniendo en cuenta el importe del ticket promedio, fue una sorpresa ver a tanta gente joven. El saludable Flax & Kale no es apto para asalariados con cheques restaurant de ocho eurillos. Las empresas deberían repensarse esas ayudas más allá de la ventaja fiscal. ¿No sería mejor subvencionarles con el doble y apostar así por una plantilla sana?

Raw Zuchinni BlossomsPropuesta Flax & Kale

El Flax & Kale se autodefine como un restaurante healthy flexiteriano. El flexiterianismo –siempre se aprende, recuérdalo– es una apuesta por una cocina vegetariana flexible. Stop, no abandones el post. Aunque creas que no es para ti, acabarás dándote cuenta que la salud y la alimentación van unidos. Lo descubrirás voluntariamente o por la fuerza de los hechos. Este bloguero, si te sirve de algo, ha optado por lo primero. A sus cincuenta, en lugar de comprarse una Harley, cambiar de pareja o pasarse a una solución farmacológica, ha decidido respetarse a sí mismo.

Y, así, el de Manitas, amante del gustoso mundo de las grasas y sabrosas carnes, se pasó a una alimentación mucho más sostenible sin llegar a sectarismos. Eso es el flexiterianismo predicado por el Flax & Kale.

He aquí los ingredientes de mi plato Raw Zuchinni Blossoms: flores de calabacín rellenas de crema de anacardos y macadamia (míralas en la foto), tomate seco y albahaca, guisantes, habas verdes, zanahoria, maíz, guacamole, picos de gallo, salmorejo y bayas de goji*; todo cocinado a una temperatura inferior a 48 grados para salvaguardar enzimas y vitaminas; teoría raw.

Todo un mundo por descubrir… Si eres un@ foodie como yo, el Flax & Kale es una buena elección para una primera toma de contacto con lo saludable. La camarera se tronchaba con mi pedido: los Zuchinni y un Greenpacho, una especie de puré cold-pressed con tomate, pepino, aguacate, manzana, agua purificada (dicen), espinacas, pimiento rojo, aceite de oliva, jengibre, limón, perejil, sal del Himalaya, ajo y cebolla en polvo y espirulina… Muuu!

¿Me estaré pasando a la familia de los bóvidos?

El Flax & Kale, un must aunque no seas vegetariano.

Ir al site del Flax & Kale, c/Tallers 74B (Barcelona). Tel. 933 175 664

(*) Según un Artículo OCU, las bayas de goji pueden ser altamente tóxicas, no por sus propiedades inherentes, sino por la irresponsabilidad en su origen y el uso de pesticidas altamente perjudiciales para la salud humana. Tan grave resultaba su análisis que pedían la completa retirada de las bayas de goji del mercado estatal. Espero que las mías no fueran de aquella cosecha.

junio 9, 2015

Restaurant Blau de Marc Roca: quizá entre los mejores

por Philipp


Si tienes mucha prisa, te lo resumo telegráficamente:

“Auténtico, formal, acogedor. Siempre atentos, equipo sala súper estable; profesionales reservados, cercanos. Calidad incuestionable, precio justo, de mis ‘preferidos’.”

¿Te queda alguna duda? ¿No? Pues, marca el 93 419 30 32 porque sin reserva es difícil sentarse.

Blau Bcn de Marc RocaMarc Roca del Blau Bcn

Si tienes algo más de tiempo, así es como Manitas percibe el Blau de Marc Roca:

Ubicado en la calle Londres, entre Muntaner y Casanova, con entrada también por el pintoresco Passatge de Lluïs Pellicer, el Blau es un restaurante formal. La clientela está compuesta por profesionales del sector de servicios del Eixample. Marc Roca, chef y propietario, recorre la sala saludando a muchos.

Se respira buen ambiente y no solo entre los comensales. Marc es un restaurador inquieto. Observa, dirige y exige. Lo más divertido de él es cuando explica el menú. Aunque la carta se compone de diez propuestas entre primeros y segundos, nunca recomienda todos los platos. Suele destacar dos o tres y del resto habla sin mucho entusiasmo.

Tengo que probar esta técnica de venta. En lugar de defender todas las acciones publicitarias desarrolladas por mi equipo, deberíamos centrarnos en una o dos con pasión y del resto, decir bien poco. Ese punto de contradicción añade credibilidad e interés.

El menú de mediodía es como ir a la carta. Primero, segundo y postre cuestan 22,50€, bebidas incluidas. Es el doble de un menú cualquiera, pero menos de la mitad si quisieras emular un almuerzo así en un restaurante de nivel de la zona. No es barato, pero es justo. Es justo por la calidad, la preparación, la presentación, el ambiente, el vino a copas, el chef y, sobre todo, por su equipo de sala.

¿Todavía te queda alguna duda?

Blau Bcn, c/Londres 89 ó Passatge Lluís Pellicer, 16. Tf. 93 419 30 32

Sugerencia: hay que probar el Tinglado Restaurant (no lo confundas con el Moncho’s), una iniciativa de Marc Roca y Marc María Sanllehy. Utiliza la misma técnica que con el menú. Leo que lleva abierto casi un año y, sin embargo, hasta ahora Marc no lo recomendaba…

abril 8, 2015

Balboa 14: Ca la Montse

por Philipp

-¿Comes de todo? -me preguntó mientras se disponía a abrir la carta.

-Sí, claro –le contesté a bote pronto.

-Podríamos pedir unos entrantes para compartir. Un poco de jamoncito –me sugirió mientras tomaba un sorbo de su cerveza.

-Ostras, perdona, no como cerdo –respondí algo avergonzado.

Restaurant Ca la MariaEntrada Ca la Maria

-Ah, pues, pedimos las croquetas de bacalao –prosiguió sin darle mucha importancia.

-Vaya, tampoco como fritos –entoné en forma de perdón.

-Caray, ¿qué comes entonces? –me preguntó mirándome atónito.

-Ya te digo, de todo –respondí en un intento de reafirmarme –excepto cerdo, embutido, fritos, carnes grasas como cordero… Tampoco como quesos ni mantequilla, ni tampoco productos lácteos y sus derivados. Ya que estamos – continué aprovechándome de su repentino mutismo –intento evitar el alcohol y los postres.

-Tranquilo –respondió. Pero, ¿comerás paella?

-Sí, me encanta la paella –asentí sin atreverme a matizar que intento evitar gambas, langostinos, langostas, cangrejos, calamares, pulpo, pota y sepia, así como almejas, mejillones, berberechos, vieras y ostras. Aunque bajos en grasas, esos irresistibles invertebrados aportan elevadas dosis de colesterol.

Ca la Montse es una arrocería en la Barceloneta. Aparte de estar enamorado de Barcelona, admiro ese barrio ganado al mar. Cuando mi anfitrión me sugirió la calle Balboa, no dudé un segundo. Me encanta descubrir sitios en una barriada que visito hasta en vacaciones.

Ca la Montse es un restaurante de doble entrada. Conviene reservar, porque hay pocas mesas. La carta se organiza en menús, supongo por el turismo, pero muy asequibles. Es un sitio íntimo, arreglado y con un servicio impecable.

¿La paella? Excelente. ¿Las gambas? En mi estómago. ¿De primero? Una estupenda ensalada. Repetiré.

Restaurant Ca la Montse, c/Balboa 14 (Barcelona). Tf. 93 268 49 76

marzo 21, 2015

El Informal: comme il faut

por Philipp


[21 Marzo 2015] Hace tiempo que no publico en Manitas. Son varias las razones. Por ejemplo, no he visto nada destacable y publicar por publicar no me interesa ni por las estadísticas. Voy leyendo y apuntando sitios para probar, y los pruebo. Así lo hice hace unas semanas con el Tram-Tram en Barcelona o, recientemente, el Rinconcillo en Sevilla. Ambos están muy bien, aunque no me inspiraron para escribir. Y no lo digo porque no valgan la pena, simplemente no me apareció la musa.

Cola de rape al hornoPropuesta de El Informal

En todo caso, durante mi silencio podía haber escrito sobre el Terra Remota tan natural, un vino como un restaurante. Esa botella me inspira cada vez que la abro, pero es tan buena que se me escapa la musa entre las neuronas.

Hoy, en el The Serras Hotel, ha vuelto a aparecer. Y lo ha hecho en el mismo momento de poner un pie en la recepción del nuevo cinco estrellas del Passeig de Colom número 9 en Barcelona. El restaurante se extiende a lo largo de la fachada norte del clásico edificio, junto a unas grandes ventanas que dan al Carrer de la Plata y desde donde podía vigilar mi valorada scooter.

La cocina es una propuesta culinaria inspirada en el estrellado chef Marc Gascons del conocido Restaurante Els Tinars, situado, como sabrás, en el término municipal de Llagostera (Girona). La reco me venía de una amiga el día anterior, disfrutando del Zuka en Sant Cugat del Vallés. Puñeta, lo escrito hasta ahora podría dar a entender que mi vida es ociosa. Nada más lejos de la realidad. La razón de no escribir también se explica por el espejismo de la recuperación económica, tan de moda en periodo electoral, pero que en mi trabajo ya se ha traducido en jornadas laborales insanas.

El Informal es una propuesta discretamente lujosa, desde el continente al contenido. Además, menudo alivio, el interiorismo no corría a cargo de Lázaro Rosa Violán, sino de Eva Martínez.

El almuerzo se justificaba por un encuentro con una alta directiva de multinacional. Debía acertar, aunque por quién me recomendó El Informal, reservé confiado. A la carta y sin bebidas se puede comer por 40€ y si insistes un poco, también te alcanzan el menú ejecutivo por 25 Euros*. Ambos importes están más que justificados teniendo en cuenta la ambición de Gascons y la restauración de una joya del romanticismo del siglo XIX.

Magnífico, natural, elegante, discreto, amables, nuevo: un must en mi lista recomendada.

Sencillamente comme il faut.

El Informal (ubicado en la planta baja del The Serras Hotel), Passeig de Colom 9 (Barcelona). Tf. 93 169 18 68.

 

(*) Ojo, en una visita el pasado 10 de Abril la camarera me miró como si desvariara al preguntarle sobre el menú ejecutivo. Y no lo sacó…

noviembre 26, 2014

Gaudí, Covent Garden y El Nacional de Barcelona

por Philipp


Si buscabas una referencia foodie de El Nacional y has aterrizado en Manitas de Cerdo, entonces estás en el sitio correcto. He de confesar, por eso, que es imposible hacer una crítica gastronómica de El Nacional habiéndolo probado una sola vez. Hay cuatro restaurantes, tres barras y una coctelería. Demasiada oferta, demasiada ilusión, demasiada apuesta para sentenciarlo en unas pocas líneas.

La chispa culinaria catalanaEspacio gastronómico El Nacional

Si estabas a punto de ir a El Nacional, no te lo pienses más. Vete, visítalo, date una vuelta. No cobran entrada y podrían hacerlo. Conocer El Nacional es una obligación para cualquier bloguero y amante de la restauración en Barcelona.

Por esta vez, tus preferencias personales no importan. Por ahora, no te dejes influenciar por Tripavisor. Por Dios, El Nacional es un must see, no importa cuán refinado sea tu morro perdiguero.

Ubicado en una nave del siglo XIX, cuidadosamente rehabilitada y respetuosa con la bella cubierta de volta catalana, por un momento me creía en Covent Garden. La rehabilitación ha corrido a cargo del que por número de proyectos podría ser el Gaudí contemporáneo de la arquitectura efímera modernista. Sí, OTRA creación de Lázaro Rosa-Violán. Pero, aunque te aburra la repetición, El Nacional no te dejará indiferente. Aparte de un centro gastronómico, El Nacional es un festival visual.

¿Qué cómo he comido? Bueno, como he dicho al principio, solo he probado una de las ocho ofertas. En concreto, he almorzado en la Tapería. Según leo en la prensa de El Nacional –¡tienen hasta un diario! –existe un comité gastronómico, integrado por profesionales del comer, chefs y el responsable de compras, que planifica la oferta nacional. Así lo manifiesta un joven Gerard Subirats, Consejero Delegado de SB Grup, principales impulsores del nuevo Covent Garden de Barcelona. Dice que no quieren egos en las cocinas y lo entiendo. Ingenioso en lo organizativo, ahora deberán averiguar cómo lograr chispa en los fogones de la Tapería sin perder el control.

El Nacional tiene todos los ingredientes de un cuento. Falta contarlo y vivirlo.

Mucha suerte a los emprendedores, chefs, cocineros, maîtres, camareros, asesores, expertos y oficinistas que hacéis posible El Nacional. Y tú, sí, el del morro perdiguero, el de la crítica fácil, el que se atreve a escribir ‘mucho ruido y pocas nueces’, reflexiona por un momento y ponte en los zapatos de Subirats.

El Nacional, Passeig de Gràcia, 24, Barcelona. Tf. 935 18 50 53

septiembre 24, 2014

Recuit o tiramisú ampurdanés: La Candela (Palamós)

por Philipp


[24 de Septiembre de 2014] Decía recientemente en un post que a Coleman Andrews, uno de los grandes divulgadores de la cocina catalana, le fascinaba la capacidad de sorprender y la chispa de locura del arte culinario catalán, incluso empleando ingredientes normales.

La chispa culinaria catalanaLa chispa culinaria catalana

A mí también me pasa con algunos platos sencillos de mi suegra, una catalana. No es que me casara con su hija por este motivo, pero quizá sí tuvo algo que ver. Debería invertir unas vacaciones para ponerme a su lado –me refiero a mi suegra –y aprender algo de esa chispa.

Si Coleman fuera crucerista le valdría la pena recalar en Palamós. Se moriría de placer en la Candela, al igual que le gustaría probar la ensalada que María prepara con chispa siempre sobre una bandeja metálica.

María es chef de hogar y madre de mi estimada esposa, que tampoco se desenvuelve mal entre sartenes. El único problema es que no le gusta –ahora me refiero a mi esposa –aunque tiene esa curiosa chispa que tanto le fascina al norteamericano. Debe ser algo innato de la gente de aquí.

La Candela de Palamós es la fusión perfecta entre mi suegra María, su hija, la admiración de Coleman Andrews, la chispa de la cocina catalana y la fascinación por la sorpresa con ingredientes normales. Además, al chef de la Candela le gusta su oficio. De hecho hace dos turnos y si los cruceros atracaran a tiempo incluso podría añadir otro más, tempranito para contentar alemanes y suizos.

No he visto anunciada la Candela en ningún sitio. De hecho pasé por delante durante cinco años sin verlo*. Pero, basta echar un vistazo a la valoración en Tripadvisor para darse cuenta que la Candela va muy en serio. Los cruceros deberían hacer cola para entrar en el puerto de Palamós. Coleman Andrews no quedaría fascinado, sino alucinado del sabor de los ingredientes normales. La Candela tiene chispa incluso sirviendo un recuit.

No te esperes un sitio lujoso, sino culinariamente lujurioso. Decidido en servicio y supremo en cocina, la Candela es definitivamente mi sitio.

La Candela, Avinguda Onze de Setembre 77 (Palamós). Tf. +34 972 315 999 (reserva imprescindible)

(*) Me lo ha descubierto un generoso lector de Manitas.

Foto: grace_kat

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